James Walker Tucker (1898-1972) nació en Wallsend, cerca de Newcastle, en Northumberland. Estudió primero en el Armstrong College de Newcastle y luego en el Royal College of Art de Londres (1922-1927). Allí recibió clases de Sir William Rothenstein, antes de convertirse en su asistente personal de estudio. Tucker obtuvo una beca de viaje a Italia y, a su regreso, recibió el encargo de pintar un mural para la Galería de Arte Laing. Posteriormente, realizó exposiciones en la Royal Academy y en el New English Art Club. Posteriormente, se convirtió en Jefe de Dibujo y Pintura del Gloucester College of Art (1931), donde impartió clases hasta su jubilación en 1963.
Tucker es un artista que representa una época olvidada del arte británico: la pintura realista de entreguerras. Junto con artistas de las décadas de 1920 y 1930 como Gerald Leslie Brockhurst, Meredith Frampton, Winifred Knights, Harold Williamson y James Cowie, Tucker evitó la abstracción y trabajó de forma realista: precisa, concisa y gráfica, con un mínimo detalle narrativo, en contraposición a lo suelto y pictórico. Respetados en su época y vendidos por grandes sumas, tras la Segunda Guerra Mundial, estos artistas cayeron en desgracia, eclipsados por el auge de la abstracción y el arte pop.