William Anderson (1757-1837) nació en Escocia, donde se convirtió en carpintero de ribera. No fue hasta los treinta años que comenzó a dedicarse seriamente a la pintura, especializándose en marinas, para lo cual su formación como carpintero de ribera le fue muy útil. Anderson se trasladó a Londres y basó su estilo en los maestros holandeses del siglo XVII.
Expuso por primera vez en la Real Academia en 1780 y continuó exponiendo anualmente hasta 1811. Luego expuso de manera intermitente hasta 1834. Sus mejores trabajos fueron ejecutados en los años 1790 a 1810 durante las guerras revolucionarias francesas y napoleónicas, momento en el que la demanda de pinturas navales era alta.
Los encargos llevaron a Anderson al norte de Inglaterra, donde conoció la escuela de pintores de Hull. Ejerció una influencia especial en el mejor pintor de dicha escuela, John Ward (1798-1849). También entabló una gran amistad con el paisajista de Yorkshire, Julius Caesar Ibbetson (1759-1817), quien se cree colaboró con él en algunas de sus pinturas.
Las obras de Anderson se pueden encontrar en las colecciones del Museo Marítimo Nacional, Greenwich, la Galería de Arte Ferens, Hull, la Galería de Arte Graves, Sheffield, y el Centro de Arte Británico de Yale, New Haven.