Thomas Rowlandson (1757–1827) fue un prolífico dibujante y grabador cuya distintiva sátira social llegó a definir la visión popular de la Gran Bretaña georgiana tardía.
Rowlandson nació en Londres en 1757 y vivió en el centro de Londres toda su vida. En 1772 se incorporó a la Real Academia, donde estudió durante seis años, parte de los cuales pasó en París. Prefiriendo el papel y la impresión al óleo, comenzó a crear sátiras en la línea de su íntimo amigo y contemporáneo James Gillray (1756-1815). Entre sus temas se encontraban políticos y miembros de la realeza, como William Pitt y el futuro Jorge IV, pero era menos feroz que Gillray y, a diferencia de él, también se inclinaba por temas más líricos, como los paisajes.
El empleador más importante de Rowlandson fue Rudolph Ackermann, quien lo mantuvo prácticamente ininterrumpidamente empleado desde 1798. Sus dibujos y acuarelas también fueron coleccionados por numerosos mecenas adinerados, entre ellos Matthew Michell, quien acumuló cientos de sus pinturas en su residencia de campo, Grove House, en Enfield, Middlesex.
Rowlandson gozó de buena salud y fue trabajador hasta los dos últimos años de su vida. Falleció en 1827 y fue enterrado en la iglesia de San Pablo, en Covent Garden.